Escribe. Escribe, maldito.

Método Snowflake III

In El Arte de Palabrear on enero 14, 2007 at 6:31 pm

El siguiente paso en la concepción y diseño de la novela tiene que ver con nuestros personajes. Para ello, deberemos tomarnos un tiempo, pensar qué personajes van a ser el eje de nuestra novela y llevar a cabo el siguiente ejercicio por personaje:

1) Decidir el nombre – uno empieza a conocer las cosas cuando les pone nombre ¿no? O algo parecido.

2) Escribir su propia historia en quince palabras – es decir, la historia personal e intransferible del personaje dentro de la historia.

3) La motivación que rige y dirige al personaje -según Randy Ingermanson: ¿qué es lo que quiere el personaje de forma abstracta?

4) El objetivo que guía al personaje – ¿qué es lo que quiere el personaje de forma concreta y qué ha de conseguir a lo largo de la novela?

5) El conflicto del personaje – ¿qué impide al personaje conseguir lo que quiere?

6) La epifanía del personaje – ¿qué aprenderá el personaje a lo largo de la novela? ¿cómo va a cambiar?¿qué le hará cambiar?

7) Finalmente estirar la historia en quince palabras del personaje a historia en un párrafo.

Creo que éste es uno de los pasos más importantes en el diseño de la novela según lo concibe Ingermanson en su Método Snowflake. Aquí es donde los personajes nos empiezan a tratar de tú y a decirnos por dónde pueden ir las cosas. Si estamos lo suficientemente atento, en un primer pre-diseño nuestra historia nos hará sentir ese ¡Eureka! tras el que corre todo escritor. Si no es así, este es un punto para ir volviendo y escuchar a nuestros personajes, a ver qué nos cuentan de nuestra historia.

Así, si nuestros personajes nos parecen flojos, llanos o sin atractivo especial, es difícil que luego podamos hacerlos confluir en una historia con gancho. Es por eso que para crear personajes con fuerza, es bueno que nos tomemos unos días, que afilemos los sentidos, que leamos, miremos, percibamos, escuchemos, tomemos notas, y luego hagamos este ejercicio para poder dibujar carácteres que sean la harina y los huevos del pastel.

En el siguiente post, hablaremos de como comenzar a estirar la historia para que vaya tomando forma cada vez más fractal, y cada vez más definida, tal y como concibe el Método Snowflake.

Paciencia. De momento no estamos escribiendo la novela. La estamos pensado. Que no es moco de pavo.

Un saludo, palabreros.

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